Snowboard Kids llegó a la Nintendo 64 en 1997 con una premisa tan delgada como un boleto de telesilla: un grupo de niños discute sobre quién es el mejor en snowboard, la discusión escala y lo resuelven con un torneo. Racdym lo desarrolló. Atlus lo publicó. El juego no pretende que la historia importe, y es mejor por eso.
Nueve pistas, un parque de diversiones
El juego incluye nueve pistas principales. Algunas son montañas nevadas. Muchas no lo son. Hay un parque de diversiones, un desierto, un valle vasto, una carretera oscura y un pueblo japonés durante el festival de los cerezos en flor. Ese último es el mejor argumento que el juego presenta a su favor.
Disparos, rocas e invisibilidad
Snowboard Kids añade «Shots» a la fórmula habitual del snowboard. Son armas especiales que se usan para atacar a otros jugadores. Los objetos pueden ayudar al jugador, perjudicar a otros jugadores, o ambas cosas. Los críticos de la época compararon el estilo con Mario Kart. La comparación se sostiene, pero las dos ranuras de objetos son donde este juego se diferencia.
La segunda ranura de objetos
Cada jugador puede llevar un objeto de disparo y un objeto de apoyo al mismo tiempo. Una roca. Invisibilidad. Ambos a la vez. Ese único cambio hace más por la carrera que cualquier pista de la lista, porque obliga a tomar una decisión cada pocos segundos en lugar de cada pocos minutos. Los jugadores pagan 100 de oro para tomar un objeto a mitad de carrera. El oro proviene de los trucos o de las monedas dispersas por la pista.
Pasando por la puerta del telesilla
Cada pista recorre múltiples vueltas colina abajo. Al llegar al fondo, pasas por la puerta del telesilla para volver a la cima. No pueden atacarte durante esa transición. Es un pequeño alivio, y evita que una mala vuelta se convierta en una carrera perdida.
Shinobin espera su turno
Un personaje, Shinobin, no tiene participación alguna hasta que el jugador lo desbloquea. Los modos incluyen una aventura para un jugador, carreras cara a cara para hasta cuatro jugadores y contrarrelojes. La pantalla dividida se encarga del multijugador.
Las partes más fuertes de Snowboard Kids, clasificadas:
- La segunda ranura de objetos, que cambia la forma en que se juega cada carrera.
- Los circuitos poco convencionales, especialmente el pueblo de los cerezos en flor.
- La transición de la puerta del remonte, que protege a un jugador que va detrás.
- El costo de 100 monedas de oro de los objetos, que vincula los trucos con la táctica.
Donde el juego se resbala
Los nueve circuitos sostienen el juego, pero la premisa no. Un torneo entre niños que discuten es un encogimiento de hombros, y la llegada tardía de Shinobin es una forma extraña de tratar a un personaje. Las comparaciones con Mario Kart son justas y también una advertencia: este juego toma mucho prestado e inventa menos de lo que sugieren sus mejores ideas.
El veredicto sobre Snowboard Kids
Snowboard Kids es un juego de carreras inteligente con un abrigo fino. Las dos ranuras de objetos y la economía del oro son diseño real, no decoración, y los circuitos son más extraños y más memorables de lo que el género suele permitir. No es el mejor juego de carreras de Nintendo 64, pero se gana su lugar en el estante.
7,4 de 10.
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