Final Fantasy VII Remake convierte a Midgar en un lugar real y luego te hace recorrerlo. El juego de rol de acción de Square Enix de 2020 reconstruye la sección inicial del original de PlayStation de 1997 como un RPG de duración completa, y el resultado es un remake poco común que justifica su propia existencia. Obtiene 8.7 de 10.
Tráiler, vía Square Enix.
Cloud Strife y el trabajo de mercenario
Interpretas a Cloud Strife, un exmiembro de SOLDIER, la unidad de guerreros de élite de Shinra, que ahora trabaja como mercenario. Su amiga de la infancia, Tifa Lockhart, lo arrastra a un trabajo para una célula escindida de AVALANCHE, el grupo de resistencia ecológica liderado por Barret Wallace. Barret cree que la extracción de mako de Shinra está matando al planeta, y abre el juego bombardeando el Reactor de Mako 1.
La premisa es simple. La ejecución no lo es. Cloud está atormentado por recuerdos de Sephiroth, un enigmático exmiembro de SOLDIER, y conoce a la florista Aerith Gainsborough tras el atentado. Extrañas entidades fantasmales lo ayudan y lo obstaculizan alternativamente, empujando la historia hacia un lugar al que el original nunca llegó.
Combate en tiempo real que aún te hace pensar
La renovación del combate por turnos es lo más inteligente aquí. La exploración y la batalla transcurren en tiempo real, más cerca de Final Fantasy XV que de 1997. El sistema de Active Time Battle modificado se llena gradualmente, o más rápido cuando aciertas ataques. Una vez que un segmento se llena, puedes detener la acción y gastarlo en magia, objetos o movimientos especiales, o asignarlos a atajos y no pausar nunca.
Cada miembro del grupo juega de manera diferente. Cloud golpea de cerca con melé. Barret golpea a distancia. Puedes alternar entre ellos en cualquier momento durante la pelea, y cada uno lleva habilidades individuales, magia, invocaciones y una barra de Limit Break que se carga hacia un ataque más potente. La estrategia sobrevive al cambio:
- Configuraciones de armas y magia por personaje
- Segmentos de ATB gastados en habilidades
- Cambio de personaje a mitad de batalla
- Limit Breaks reservados para el momento adecuado
La placa cae sobre el Sector 7
La historia amplía el desarrollo de los personajes y añade trama que el original omitió. Shinra planea dejar caer un trozo de la «placa» sobre los suburbios del Sector 7. AVALANCHE no logra impedirlo. Aerith saca a la mayor parte de la población, incluida Marlene, la hija de Barret, y luego Shinra la captura.
Cloud, Tifa y Barret se infiltran en la sede de Shinra y la rescatan de Hojo, el científico de la compañía, que la quería como experimento. Aerith revela que es la última descendiente de los Cetra, una raza precursora casi extinta vinculada a una «Tierra Prometida» que Shinra codicia por sus reservas de mako.
Cada elemento ha sido rehecho, usando gráficos poligonales en tiempo real en lugar de los entornos pregenerados del original.
Esa línea es todo el proyecto en miniatura, y el juego en gran medida la cumple. Tetsuya Nomura dirige, Yoshinori Kitase produce, Kazushige Nojima escribe, Motomu Toriyama codirige y Nobuo Uematsu regresa en la música. Los rediseños de los personajes equilibran realismo y estilización, y el elenco está totalmente doblado.
Donde se arrastra
La linealidad es el costo. Midgar es un pasillo disfrazado de ciudad, y las misiones secundarias se repiten sin aportar mucho. La historia ampliada justifica su duración en la segunda mitad; la parte media se estira demasiado.
Nada de eso anula el sistema de combate, que es el mejor argumento para que el remake exista. Conserva la planificación del original mientras te permite jugarlo como un juego de acción, y el cambio entre ambos nunca se siente como un compromiso. Los gráficos, la narrativa y la música cumplen con su parte.
Final Fantasy VII Remake es el primero de una trilogía, y solo abarca el inicio del juego de 1997. Es una apuesta. A juzgar por esta evidencia, es una buena.
8,7 de 10.
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