Solar Jetman: Hunt for the Golden Warpship exige mucho al jugador y devuelve lo justo para mantener la cápsula en el aire. Rare y Zippo Games construyeron un shooter multidireccional en torno a una única idea cruel: la gravedad nunca es la misma dos veces, y tu nave nunca termina de perdonártelo.
Doce planetas, un cable de remolque
La premisa es simple. Los Piratas Espaciales han destrozado la Golden Warpship y han dispersado sus piezas por la galaxia. Jetman vuela en solitario, lanzando pequeñas cápsulas desde una nave nodriza inmóvil, y cada planeta le impone una tarea: traer de vuelta una pieza de la nave y suficiente combustible para alcanzar el siguiente mundo.
La cápsula se mueve en sentido horario o antihorario. Lleva inercia, no resistencia, y la atracción cambia en cada nivel. El vuelo estable se vuelve más difícil a medida que las cavernas se hacen más profundas. Los objetos se regresan con un cable de remolque que hace la cápsula más pesada y el vuelo peor. Esa tensión —tomar la cosa, sobrevivir a la cosa— es todo el juego.
Hay doce planetas y un planeta oculto, cada uno con su propia gravedad y cavernas infestadas de enemigos. Los puntos compran mejoras para la cápsula después de cada dos etapas.
Un traje espacial y una vida perdida
Los estados de fracaso son donde Solar Jetman se vuelve cruel. Destruye una cápsula y Jetman sale disparado en un traje espacial ágil pero vulnerable. Puede caminar de vuelta a la nave nodriza para conseguir una nueva cápsula. Muere fuera de la cápsula y se pierde una vida.
- Recorre la caverna y localiza la pieza de la nave.
- Engánchala con el cable de remolque y acepta la resistencia adicional.
- Deposítala sobre la nave nodriza o en un agujero de gusano más profundo en la caverna.
- Reúne suficiente combustible y despega hacia el siguiente planeta.
Ese ciclo es limpio sobre el papel. En la práctica, las fuerzas gravitatorias cambiantes hacen que cada uno de esos pasos sea una lucha contra los controles en lugar de contra los enemigos.
| Lanzamiento | Región | Distribuidora |
|---|---|---|
| Septiembre de 1990 | Norteamérica | Tradewest |
| 26 de septiembre de 1991 | Europa | Nintendo |
Zippo Games, un estudio de Mánchester, desarrolló la mayor parte de Solar Jetman bajo el nombre de Iota antes de que Rare ordenara convertirlo en un título de Jetman. Es la tercera entrega de la serie y la secuela de Lunar Jetman. Las versiones para Amiga, Commodore 64 y Atari ST se terminaron pero nunca se lanzaron, eliminadas por las débiles ventas de NES. Nintendo luego lo incluyó en el sistema de arcade PlayChoice-10 en Estados Unidos, y Rare lo incluyó en la compilación Rare Replay de 2015 para Xbox One.
La presentación se mantiene. Los gráficos recibieron elogios entonces y todavía se leen con claridad ahora. La dificultad es el problema, y no es una cuestión de gusto. La gravedad que cambia en cada nivel, combinada con la inercia y un cable de remolque que castiga cada recogida, convierte la exploración en desgaste. Solar Jetman es un juego que se respeta más de lo que se disfruta.
5,0 de 10.
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