Mafia: The Old Country lleva la serie de vuelta a Sicilia y a una línea recta. La cuarta entrega principal de la franquicia Mafia de Hangar 13 se lanzó el 8 de agosto de 2025 para PlayStation 5, Windows y Xbox Series X/S, y cambia la extensión de mundo abierto de Mafia III por la construcción cinematográfica y narrativa de los dos primeros juegos.
Tráiler, vía PlayStation.
Enzo Favara y las minas de azufre
La historia comienza en 1904. Enzo Favara tiene 17 años, un carusu que trabaja en las minas de azufre de Don Ruggero Spadaro junto a su amigo Gaetano. Ambos están endeudados, ambos son supervisados por el abusivo subjefe Damiano «Il Merlo» Bastoni y su hermano, el caporegime Corrado «L’Ombra» Bastoni. Cuando una fuga de gas derrumba parte de la mina y entierra vivo a Gaetano, junto con el dinero que ambos habían ahorrado para dejar Sicilia, Enzo marca a Il Merlo en una pelea con cuchillo y huye.
Un establo, un don y San Celeste
Don Bernardo Torrisi saca a Enzo de un establo donde los hombres de Spadaro lo tienen acorralado. A partir de ahí, Enzo trabaja para la familia Torrisi bajo el subjefe Luca Trapani, y el elenco se completa a su alrededor: el sobrino del don, Cesare Massaro, la esposa de Luca, Valentina, el padre Ciccone, y la hija del don, Isabella, quien se interesa por él. El escenario es el pueblo ficticio de San Celeste, visto por primera vez en Mafia II, y el juego está construido en torno a los orígenes de la mafia siciliana.
Lo que Enzo realmente hace
Las asignaciones son propias de la época y en su mayoría pequeñas:
- Sustituir como jinete en una prestigiosa carrera de caballos
- Ayudar a Luca y Cesare a cobrar el pizzo
- Conocer al consigliere Agostino «Tino» Russo, quien desconfía de él
- Cruzarse con el tendero y mecánico Pasquale
- Trabajando junto a Don Niccolò Galante y su nieto Leone
Enzo se desplaza por pueblos y campos sicilianos a pie, a caballo y en automóviles de época. Tiroteos, combates con cuchillo y sigilo impulsan la acción.
Donde la elección lineal da resultado
El regreso a una estructura lineal es la decisión correcta. Mafia: The Old Country brilla más cuando apuesta por entornos cinematográficos y deja que un capítulo se desarrolle, y el escenario y las imágenes sicilianas le dan a la historia de Torrisi un peso que el mapa de Mafia III nunca logró.
El mundo estático y los clichés
El costo es un mundo abierto estático. La exploración existe, pero es escasa: un desvío entre objetivos más que un lugar con vida propia. El combate se vuelve repetitivo, y la narración se apoya mucho en los clichés de la mafia en lugar de encontrar su propio ángulo sobre ellos. La mecánica anticuada es la parte que pesará en una segunda partida.
Este es un buen juego de Mafia, no uno excelente. Sabe lo que es, y esa claridad vale más que la libertad que cedió.
7,5 de 10
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